sábado, 25 de junio de 2011

21-06-2011 / 13:20 h
Rodríguez, quien presenta su trabajo a última hora de esta tarde en Alicante, ha recopilado, entre otras, "más de doscientas palabras diferentes referidas tanto al pene como a la vagina", según ha explicado en una conversación mantenida con EFE.
El autor de la obra es catedrático de Filología Inglesa en la UA e hispanista, y ha manifestado que el propósito de este diccionario es "recoger el argot y el lenguaje de un campo semántico que está en el día a día y de una manera que no se había hecho".
Ha detallado que, para la elaboración de este compendio lingüístico, ha recogido el lenguaje sexual desde la década de 1950 hasta la actualidad.
Así, el diccionario realiza un análisis de la terminología sexual desde el punto de vista biológico, entendido como instinto animal y como necesidad del ser humano, y del lado del erotismo, relacionado con el comportamiento sexual de las personas.
En cuanto al contenido concreto de las palabras recogidas en las más de mil páginas, Rodríguez ha señalado que "no ha evitado" aquellas que podían resultar, en un principio, más vulgares y soeces, y ha concretado que ha reunido desde términos técnicos y especializados hasta los "más informales".
A juicio del autor, la obra posee un carácter "distintivo", "descriptivo" y "sin pelos en la lengua". "Algunas palabras o expresiones levantarán ampollas", como los términos "machacar", "engatillar" o "tabicar", según el docente.
"No hagamos como los ingleses que todavía hoy evitan utilizar, en la literatura y en los medios de comunicación, la palabra 'fuck' (joder)", ha ironizado al respecto.
Rodríguez ha remarcado que su diccionario quiere acabar con cualquier censura y, para ello, ha sido dotado con un carácter "iconoclasta" y "rompedor", pero sin alejarse de la precisión lingüística Así, ha indicado que en su trabajo han quedado reflejadas todas las tendencias sexuales actuales y se hace mención a otras de más reciente aparición, como el "porno-punk".
Para la elaboración del escrito, el autor ha confesado haber invertido "muchísimo tiempo investigando" sobre la materia, para lo cual ha leído foros de Internet, abundante bibliografía, artículos en prensa relacionados con el tema y ha visionado abundante material cinematográfico, donde ha citado la película "Las edades de Lulú".
Además, ha realizado multitud de entrevistas a personas de perfiles y edades diferentes que le han ido aportando diversas visiones y términos que, en los distintos sectores de la sociedad, se utilizan con contenido sexual.
En cuanto al tiempo dedicado a escribir el libro, le ha sido difícil de calcular ya que, según ha detallado, su rutina de trabajo consiste en escribir diversos libros de forma simultánea, si bien desde 2008 se ha centrado más en profundidad en este diccionario.
Igualmente, ha anticipado que lleva escritas otras tres páginas con terminología nueva o no incluida en este trabajo que pretende utilizar para escribir una nueva versión del diccionario.
Rodríguez ha destacado que la obra es en parte enciclopédica, pues algunas expresiones o términos ha empleado varias páginas tanto para explicar su significado como también para analizar la variación en el significado atribuido a los mismos.
En este punto ha utilizado el ejemplo de la "ninfomanía", un concepto que, según ha expuesto, en el pasado se asociaba a un aspecto psicológico y en la actualidad puede ligarse a promiscuidad.
Ha señalado que el diccionario posee una introducción en la que, entre otras cosas, analiza la cultura sexual heredada de las diferentes religiones, donde ha valorado el carácter abierto del Budismo o la interpretación de pecado o culpa que ha dejado tras de sí la tradición judío-cristiana en occidente. EFE 

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