miércoles, 5 de septiembre de 2012

martes, 14 de agosto de 2012

lunes, 6 de agosto de 2012

lunes, 28 de mayo de 2012

'STAYCATION´

http://bed-stuy.patch.com/articles/readers-choice-best-places-in-bed-stuy-to-stay-cation

PRODUCTIVIDAD NEOLÓGICA EN EL ÁMBITO DE LOS DEPORTES

http://entretenimiento.terra.com.co/cultura/expertos-aseguran-que-el-periodismo-deportivo-enriquece-la-lengua,119df96bcf397310VgnVCM5000009ccceb0aRCRD.html

NUEVOS TÉRMINOS POLÍTICOS

http://www.corrientesopina.com.ar/?p=15770

NEOLOGISMOS: 'CONSUMERIZACIÓN´Y ´NATIVOS DIGITALES´

http://www.diarioti.com/noticia/Consumerizacion_y_Nativos_Digitales_las_nuevas_palabras_de_la_era_tecnologica/31899#

NEOLOGISMO ´DEMOCRADURA

http://eju.tv/2012/05/207310/

NEOLOGISMO 'COLONEAR'

http://www.clarin.com/deportes/futbol/lucha-Tigre_0_700130092.html

'COPYLEFT' 'SERVICIO DE COPIA'

http://alt1040.com/2012/05/cine-creative-commons

NEOLOGISMO 'REEVANGELIZACIÓN'

http://infocatolica.com/blog/puertadedamasco.php/1205211102-rino-fisichella-la-nueva-evan

¿Tienes miedo?

¿Tienes miedo?

'XENORACISMO'

http://www.laregion.es/opinion/14060/

NEOLOGISMO 'MERITOCRACIA'

http://www.diariovoces.com.pe/?p=72437

NEOLOGISMOS TRIPLETE, ETC.

http://www.larioja.com/v/20120512/sociedad/trick-triplete-manga-20120512.html

miércoles, 9 de mayo de 2012

miércoles, 18 de abril de 2012

NEOLOGISMOS

http://www.europapress.es/comunicados/noticia-comunicado-alternativas-coche-privado-ahorro-sostenibilidad-20120418115753.html

martes, 17 de abril de 2012

NEOLOGISMO CROWDFUNDING

http://www.lavanguardia.com/internet/20120417/54284557346/crowdfunding-una-solucion-social-para-financiar-a-emprendedores.html

miércoles, 14 de marzo de 2012

sábado, 25 de febrero de 2012

::DOWN TV::Vídeos síndrome de Down | Videos destacados | Down Syndrome: Just the Way You Are (Bruno Mars)

::DOWN TV::Vídeos síndrome de Down Videos destacados Down Syndrome: Just the Way You Are (Bruno Mars)

NEOLOGISMO "RESULTADISTA"

El estilo “resultadista” de la Presidenta

NEOLOGISMO "PESIMIENTE"

Opinión y análisis - Orgulloso de mi dedo manchado

NEOLOGISMO "GROOMING" (CIBERACOSO ON LINE A MENORES)

http://www.larazon.es/noticia/6673-sigan-al-conejo-blanco

NEOLOGISMO "DESESPERITULIZACIÓN"

http://www.cioal.com/2012/02/17/innovacion-y-decondicionamiento-el-desafio-de-las-empresas-modernas/

TIC: la hora de consumidores y trabajadores

TIC: la hora de consumidores y trabajadores

NEOLOGISMO "DESCONDICIONAMIENTO"

http://www.cioal.com/2012/02/17/innovacion-y-decondicionamiento-el-desafio-de-las-empresas-modernas/

NEOLOGISMO "PICÓDROMO"

http://www.laarena.com.ar/opinion-el_berrinche_del__picodromo_-70940-111.html
http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1104290
http://www.facebook.com/pages/Best-Buddies-Per%C3%BA/216587488365865

jueves, 23 de febrero de 2012

¿Cómo vas de lo tuyo? Lo mío se llama Cáncer

tengocancer1Las asociaciones GEPAC, SEOM, FAPE y ANIS  presentan una  campaña de concienciación e informacióncon motivo de la celebración del Día Mundial del Cáncer.
El Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) y la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS) hacen un llamamiento a la sociedad para normalizar el cáncer y hacer un buen uso de la palabra, bajo el lema: ¿Cómo vas de lo tuyo? Lo mío se llama CÁNCER. Para ello han elaborado un vídeo en el que ejemplifican la aceptación de esta enfermedad, y el estigma al que parece que está sometida.
¿CÓMO VAS DE LO TUYO?
Frases tan cotidianas como esta –"¿Cómo vas de lo tuyo?"- hieren la sensibilidad de los pacientes. Se tiende a pensar erróneamente que es mejor no utilizar la palabra cáncer y a tratar la enfermedad como algo propio de la persona afectada. Ante esta pregunta la mayoría de los pacientes responderá un lacónico "bien" o en otros casos "mal", pero no permite profundizar y expresar abiertamente cómo se sienten. A los pacientes les resulta más cómodo contestar a las preguntas ¿Cómo te encuentras?, ¿Qué tal llevas la quimio?, etc.
Es necesario desestigmatizar la palabra cáncer no sólo por parte de los medios de comunicación sino también por parte de toda la sociedad. "Desde GEPAC proponemos hacer una reflexión sobre las frases –muchas veces desafortunadas-, que los pacientes con cáncer escuchamos cotidianamente en diferentes entornos (laborales, sociales, familiares, etc.) y cómo nos afectan negativamente", afirma la presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer, Begoña Barragán.
Para el Dr. Juan Jesús Cruz, presidente de SEOM: "el cáncer es una enfermedad seria que tiene unas implicaciones tanto pronósticas como de tratamiento graves. A pesar de esto afortunadamente también se registra un aumento de las tasas de curación y las expectativas de vida de la mayoría de cánceres. Por tanto si somos capaces de enfrentarnos a la palabra y perder el miedo, seremos capaces de enfrentarnos a la enfermedad".
ALIVIAR LA SITUACIÓN DE AISLAMIENTO
Francisco Cañizares, presidente de ANIS, remarca que: "es importante que los periodistas no levantemos falsas expectativas con nuestras informaciones. Cuando hablamos de nuevas terapias, y no especificamos que son ensayos que tardarán en llegar a aplicarse en la medicina diaria, los ciudadanos van a reclamarlas a sus médicos y al sistema sanitario de inmediato, pero estos no van a poder satisfacer esa demanda. Cuando los periodistas levantamos falsas expectativas generamos frustración en los pacientes y en sus familiares, y a la postre dolor, y ese no es nuestro papel. Nuestro trabajo consiste en contrastar la información y colaborar con sociedades médicas y especialistas de referencia para facilitar a los ciudadanos informaciones rigurosas, de manera que entre todos luchemos más eficazmente contra el cáncer".
La presidenta de GEPAC, Begoña Barragán, afirma que "los pacientes con cáncer y nuestras familias necesitamos que se alivie la situación de aislamiento y estigmatización a la que estamos sometidos debido a la enfermedad y a sus consecuencias. Somos más de un millón y medio de personas las que vivimos con cáncer hoy en día en España y está más que justificado que todos empecemos a llamar a esta enfermedad por su nombre, es CÁNCER".
tengocancerCampaña de concienciación e información
GEPAC ha organizado una campaña con el apoyo de SEOM, FAPE y ANIS. Esta iniciativa engloba varias acciones. De entre las actividades para población general y medios de comunicación Begoña Barragán destaca la emisión del cortometraje "Dando la cara", que ha contado para su emisión con la colaboración de más de ochenta televisiones nacionales, autonómicas y locales. Con él se pretende la normalización social del cáncer, al igual que con la cuña que se ha elaborado para las radios "¿Cómo vas de lo tuyo? Lo mío se llama CÁNCER", que emitirá un elevado número de emisoras nacionales y autonómicas. Por otro lado, continúa Begoña Barragán- "para los pacientes hemos organizado varias actividades y la más destacable son los seminarios que se retransmitirán on-line a lo largo de toda la semana y que también quedarán grabados para poder entrar posteriormente".
"Normalizar socialmente el cáncer, utilizando la terminología correcta cuando hablemos de esta enfermedad, consiguiendo que cada vez sean más las personas relevantes que hagan pública su situación de enfermos de cáncer, demandando que el sistema sanitario tome decisiones que atemperen el impacto negativo de esta enfermedad y promoviendo que en el ámbito laboral se favorezca una mejor conciliación para las  personas que viven con cáncer o que conviven con un familiar afectado por esta enfermedad, hará que sea más fácil que los pacientes con cáncer y nuestras familias nos sintamos menos solos e integrados en una sociedad que a día de hoy nos sigue dando la espalda", concluye Begoña Barragán.
La equidad, un derecho irrenunciable
Por su parte el Dr. Juan Jesús Cruz, previo al Día Mundial del Cáncer, anunció que: "En SEOM estamos trabajando en dos proyectos fundamentales para la coyuntura económica que estamos viviendo. Por una parte estamos elaborando un mapa para conocer de primera mano
cómo está organizada la especialidad de Oncología Médica y la asistencia a los pacientes con cáncer en los diferentes hospitales de España. Por otra, queremos conocer el grado real de equidad en Oncología. Para ello, estamos recopilando datos que posteriormente evaluaremos para proponer un plan de actuación que permita mantener el excelente nivel asistencial con el que hemos contado hasta ahora".
Fuente: GEPAC

La simpatía engañosa - Opinión - EL UNIVERSAL

La simpatía engañosa - Opinión - EL UNIVERSAL

jueves, 26 de enero de 2012

Nueva terminología traída por las redes sociales
Con cada nueva creación, pertenezca al ámbito al que pertenezca, suele surgir toda una terminología propia que deben asumir aquellos a quienes concierne. En el caso de las nuevas tecnologías, proliferan los campos semánticos plagados de anglicismos técnicos y complejas contracciones de palabras que muchos tratan de evitar, aunque en lo relativo a las redes sociales, dada su explosiva expansión y rápido calado, estos neologismos acaban asumiéndose con naturalidad por parte de los usuarios.

Así, a día de hoy cualquier usuario medianamente asiduo a la Web 2.0 ha oído hablar de los tweets y los retweets (mensajes publicados en Twitter y reenvío de los mismos por parte de terceros, respectivamente), así como de otros términos asociados a dicha red o microblog (como su nombre indica, una bitácora constituida a partir de mensajes cortos y sintéticos). Obviaremos definir lo que es un blog, pues ya formaban parte de nuestra existencia online desde hace un tiempo considerable, al igual que los chats, cuyas prestaciones se han recuperado bajo la apariencia de un pop-up (ventana emergente) en redes como Facebook. Ésta última ha sacado a la palestra otra serie de expresiones que nadaban en la obsolescencia, como hacerse fan -gracias a la proliferación de páginas-, la cual ya ha pasado a mejor vida por un cambio de nomenclatura, o etiquetar fotos, aunque con un significado más virtual que el que podía tener antaño.

No quisiéramos entrar en el caótico mundo de las siglas, de las que han aparecido un buen número, sobre todo en el ámbito profesional y laboral (SMO, SMM, SME, RSS, SEM, CEO, API…), pero sí nos detendremos someramente en el de los tipos de redes o sus rudimentos: ahora se habla mucho de bookmarks (marcadores de noticias), de tags (palabras clave que deben usarse para encontrar un contenido), de feedback (actividades de respuesta de otros usuarios), de wikis (páginas que se completan y actualizan entre varios usuarios), de status managers (herramientas capaces de sincronizarse con varias redes y actualizar su mensaje de perfil con una sola acción) y de mashups (webs híbridas que se componen de aplicaciones de otras). Como podéis observar, el inglés ha encontrado una nueva forma de extenderse y perpetuarse a través de las redes sociales, a pesar de que muchos de los términos creados pueden traducirse perfectamente a casi cualquier idioma.

En lo que respecta al español, ha logrado imponerse en algunos aspectos, y así podemos encontrar unas cuantas palabras cuya fonética es plenamente hispana, como geolocalizar (situar algo o alguien en un mapa mediante una aplicación virtual de posicionamiento), acortador de enlaces (aplicaciones que permiten reducir la extensión de una dirección de Internet) o listas de reproducción (recopilaciones dinámicas de archivos de vídeo o audio).

viernes, 20 de enero de 2012

http://www.nssoaxaca.com/curiosidades-del-planeta/67-curiosidades-del-planeta/94557-e-drugs-drogas-virtuales

http://www.nssoaxaca.com/curiosidades-del-planeta/67-curiosidades-del-planeta/94557-e-drugs-drogas-virtuales

Neologismos y eufemismos populares para camuflar las medidas del Gobierno

Neologismos y eufemismos populares para camuflar las medidas del Gobierno: Neologismos y eufemismos populares para camuflar las medidas del Gobierno

NUEVAS TERMINOLOGÍAS

"Las nuevas terminologías aparecen en la medida en que crece el conocimiento"María Teresa Cabré Castellví, una reconocida filóloga y terminóloga catalana, vino a Buenos Aires a inaugurar XII Simposio de RITerm 2010 cuyo lema es: "La terminología: puente ineludible de una sólida mediación cultural". En esta entrevista explica la importancia de la terminología, una disciplina que explora los nuevos términos que generan todas las áreas de producción de conocimiento y que, entre otras consecuencias, fortalece el corazón de las lenguas, especialmente de aquellas que sufren el embate del inglés.

Por: HECTOR PAVON

María Teresa Cabré Castellví. La filóloga y terminóloga catalana vino a Buenos Aires a inaugurar XII Simposio de RITerm 2010 cuyo lema es: “La terminología: puente ineludible de una sólida mediación cultural”. Por Héctor Pavón
1
¿Cuál es el campo más rico en la producción de terminología en la actualidad?
En todos los campos científicos y tecnológicos se produce muchísima terminología. Es decir, todas aquellas ciencias que tienen gran capacidad de innovación, las más innovadoras, como las tecnologías, las nanotecnologías, la ecología, el medio ambiente, etcétera. Por lo tanto, la terminología es algo que se produce constante y permanentemente. En la medida que va creciendo el conocimiento, siempre aparece nueva terminología, no se utiliza la terminología antigua, porque si no, no crecería el conocimiento. En la medida en que dentro de un ámbito del saber se van produciendo nuevas ideas, nuevos contextos, aparecen términos que sirven para denominar estas nuevas ideas. Muchas veces, aparecen términos que no parecen términos. Es decir, o que son palabras del léxico común y se les da una nueva acepción semántica; o bien lo que se hace es dar un rodeo, una explicación o una descripción porque aquel concepto nuevo todavía no tiene nombre.

En la conferencia inaugural usted hizo referencia a un proceso clave del lenguaje de nuestros días llamado "implantación terminológica". ¿A qué se refiere con esta categoría?
La implantación terminológica es el paso de un término propuesto hacia el uso común. En principio, son las palabras que han elaborado el traductor y terminólogo de una empresa, por ejemplo, para que los demás traductores las utilicen. Y ellos esperan que efectivamente las utilicen. Esto no siempre es obvio, a veces no las utilizan. Los estudios de implantación sirven para medir de qué manera o en qué grado las propuestas que se han hecho han pasado realmente al uso efectivo por parte de la comunidad para la que estaba destinada.

¿Qué actitud debe tener un terminólogo frente a la vida, tanto laboral como social?
Un terminólogo, en principio, tiene que llevar siempre las antenas puestas, alertas. El terminólogo recoge los términos nuevos; por tanto, debe estar muy atento a la producción del conocimiento. Se especializan en ámbitos del saber; en conjuntos como, por ejemplo, ciencias de la salud, ciencias de la educación. Por sobre todas las cosas debe estar alerta ante el progreso del conocimiento, porque allí se expresan los especialistas en la materia, los investigadores y tal, donde ellos deben rastrear los términos nuevos. Pero por ejemplo, si por parte del especialista no hay una capacidad inmediata y espontánea de redacción ante la vagancia de préstamos de otra lengua, es el terminólogo él que recoge estos usos y hace una propuesta.

¿Cómo se ha vinculado al terreno de la terminología?
Como profesora universitaria, era especialista en léxico y en morfología, y en un momento determinado en Cataluña, con la ley de normalización lingüística, en el inicio de la democracia, se aprobó el estatuto de autonomías y se creó una Dirección General de Política Lingüística. La Directora General de Política Lingüística tenía muy claro que si el catalán debía ser una lengua normal, debía servir para todo. Y este servir para todo abarcaba los ámbitos de las ciencias y las tecnologías. Y entonces, a partir de aquí, era obvio que para poder utilizar el catalán en estos ámbitos, el catalán debía disponer de su propia terminología. ¿Qué pasaba? Que el catalán había sido durante muchos años una lengua de comunicación coloquial, familiar, privada, pero no una lengua de comunicación formal, y en la administración, y en las universidades, por tanto en muchos casos, había que crear la terminología propia de estos ámbitos, o adaptarla. Porque oralmente el catalán se había seguido practicando también para todas las ciencias, pero una cosa es practicarla oralmente y otra cosa es practicarla en forma escrita, porque es allí donde se fijan los términos. Y por tanto, la labor terminológica que había que hacer en ese momento era empezar a rastrear cuáles eran los términos que en el discurso oral utilizaban los especialistas, o en sus comunicaciones más informales, para ver si se podían elaborar recursos terminológicos para los distintos ámbitos del saber, con la finalidad de que por ejemplo, en las universidades se pudiera dar clase de cualquier materia en catalán sin que los profesores echaran en falta una terminología propia del catalán y tuvieran que echar mano del préstamo. Y así, la Academia de la Lengua Catalana y el gobierno de Cataluña decidieron crear un centro de terminología oficial, y allí ingresé. Es decir, propusieron que yo creara este centro, lo organizara, lo dirigiera, y eso hice durante cuatro años, y cuando ya estuvo organizado, regresé de nuevo a la universidad.
¿Y hasta ese momento, entonces, cualquier referencia terminológica era del español? Es decir, se tomaban préstamos del español....
No, porque la terminología catalana no necesariamente pasaba por el español, a veces venía directamente del inglés. Lo que no existía era una organización institucional que se cuidara de la terminología catalana. No existe todavía para el español... Existe para todas las lenguas autonómicas de España. Hay un centro de terminología para el catalán, para el vasco y para el gallego. Parece mentira pero no existe la posibilidad de llevar adelante, por el momento, un proyecto para el español.

¿Qué otros idiomas o países tienen una tradición fuerte de terminología? Podemos hablar del francés, del italiano...
Vamos a hacer una distinción. Una cosa es una tradición fuerte de terminología. Tienen una tradición fuerte de terminología todos los países que producen conocimiento. ¿Dónde se innova en tecnología básicamente? Por tanto, en qué lengua aparecen los términos y se genera una producción fuerte de terminología. En inglés, en alemán, algo, etcétera. De una manera espontánea, por decirlo de alguna manera, también en aquellos países que tienen lenguas en situación de minoría, por ejemplo, en Québec en relación con el francés. ¿Por qué? Porque en el conjunto de Canadá, la gran mayoría de los hablantes son anglófonos, pero en la provincia de Québec, hay una mayoría francófona. Entonces, como la Constitución canadiense declara que es bilingüe, que el Estado de Canadá es bilingüe, y todo hay que producirlo o se puede producir en francés y en inglés y cualquier ciudadano puede expresarse en una de las dos lenguas, los francófonos de Québec se han preocupado desde siempre en producir recursos para el francés porque el inglés, como ya estaba acogido por la producción de conocimientos de Estados Unidos, ya poseía terminología. Ellos debieron organizarse para esto. En Francia, en el momento en que se han dado cuenta de que el francés ya no era la lengua internacional poderosa que había sido en un momento determinado, a través de la diplomacia por ejemplo, se han empezado a preocupar por la creación de términos en francés porque si no, se encontraban que sus científicos, como bebían del conocimiento producido en lengua inglesa, iban incorporando los términos al uso.

En América latina parecería haber una existencia escasa de terminología: se toman muchos "préstamos" del inglés. Y entonces se hace evidente el matiz político que debería respaldar a la lingüística...
Efectivamente. Es que detrás de la utilización de la lengua, o detrás de los usos que hacen de la lengua todas las instituciones, todos los organismos, existe una política lingüística. Esta política puede no ser explícita. A veces, incluso, puede ser inconciente por parte de los mandatarios o los propios organismos, pero la política lingüística existe, porque si por ejemplo vamos a imaginar que tú eres un ciudadano y ves en televisión que tus dirigentes políticos, cuando dan sus conferencias las dan en inglés y tienen un intérprete al lado -vamos a imaginar que lo pasa al español, pero ellos han elegido el inglés como lengua de sus conferencias- la tendencia del hablante es a imitar lo que hace el dirigente. Y por tanto, hablarán en inglés. De la misma manera que si nosotros –vamos a imaginar- consideramos que es de buen gusto el comportamiento de la burguesía, tendremos interés en adoptar las formas de la burguesía y no otro grupo de referencia. Por ejemplo, hoy, en la educación de los chicos y las chicas hay una especie de caos, porque se han perdido los puntos de referencia, ya no se sabe cuál es el grupo a imitar. Y eso pasa también en la utilización de las lenguas.

domingo, 15 de enero de 2012

Un 'trivote' en bikini.
 Llamar 'trivote' a la combinación de tres mediocampistas es un engendro
Artículos | 09/01/2012 - 00:00h
Magí Camps
Barcelona A un maestro que tuve en la EGB le gustaba contar una especie de chiste sobre los bikinis, porque consideraba que cada vez eran más diminutos. "Con la nueva moda, las chicas ya no llevarán bikini; ahora llevarán trikini: gorra, gafas y chancletas". La broma, atrevida para los oídos de unos alumnos de colegio religioso, reflejaba dos cosas: por una parte, que el hombre no se podía privar de adaptar para el público infantil las bromas machistas de los adultos; y por la otra, que el maestro no conocía la etimología de la palabra.

Bikini es el nombre de un atolón de las Islas Marshall, Estado insular de la Micronesia. El nombre del atolón, que se hizo famoso por las pruebas nucleares, quiere decir, en la lengua autóctona, "superficie de cocos". Esta lengua no tiene influencia grecolatina, es decir: bi- no es ningún prefijo que quiera decir dos. Pasar del bikini, pensando que hace referencia a dos piezas, al trikini es, pues, un engendro, porque tri- sí quiere decir tres, pero ese bi- no quiere decir dos.

La maleabilidad del inglés –que rompe palabras por delante, por detrás o por el medio y las sueldan a placer– ha hecho temblar la morfología del castellano pariendo nuevas palabras que contravienen todas las leyes. A las voces que hacen de raíz se pueden añadir prefijos y sufijos, como sucede con bifocal (dos focos) o con bicéfalo (dos cabezas). Por tanto, si la palabra que empleamos para el bañador de dos piezas queremos marcarla con un prefijo numérico, habría que decir bibikini. Y cuando el maestro contaba el chiste, debería haber dicho tribikini. Del mismo modo, un hombre con un bigote partido en tres no luce un trigote sino un tribigote, y si al bebé le dan un biberón bien cargado –de triple ración, pongamos por caso–, no será un triberón, sino un tribiberón.

Por ello, cuando empezó a popularizarse el trivote futbolístico, el lingüista Àlex Fernàndez puso el grito en el cielo: "La sílaba pi de pivote no hace referencia a ningún número –aun menos al número pi–; por tanto, trivote –tres mediocampistas defensivos– es una aberración morfológica". Y lleva razón. Pero ya ha quedado dicho que la maleabilidad del inglés ha calado y no se detiene. El esquema futbolístico de tres mediocampistas es un triple pivote (igual que se habla de doble pivote cuando son dos) o, como mucho, tripivote, porque un trivote no es otra cosa que tres votos (como si se votara en tres urnas o se hicieran tres promesas).

Pero seguramente ya es tarde, como pasó con la presecuela, que se inventó como precuela y ha triunfado. Palabras castellanas con ADN inglés.

jueves, 12 de enero de 2012

Lingüistas en Estados Unidos nombran a "Ocupa" como la palabra del año - Entretenimiento - CNNMéxico.com

Lingüistas en Estados Unidos nombran a "Ocupa" como la palabra del año - Entretenimiento - CNNMéxico.com

Terminologia Urologica - Órganos Sexuales.wmv

Terminologia basica en cuanto a seguros

Terminologia urologica - Parte 2

Terminología Urológica - Parte 1

Terminología Ipod/ Iphone/ Ipad

Terminología de la cultura de la muerte Parte 2/2

Terminología de la cultura de la muerte Parte 1/2

lunes, 9 de enero de 2012

NUEVOS TÉRMINOS PARA ENFERMEDADES ALIMENTARIAS




Domingo
Nuevos trastornos
Cuando la comida obsesiona

Alcohorexia, diabulimia, ortorexia, pregorexia… Cada vez más términos se suman a la lista de los trastornos alimentarios. En su mayoría, son variantes de las bien conocidas bulimia y anorexia. Pero suponen nuevos riesgos y van en aumento.
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GABRIELA VAZ

Una estadounidense llamada Kate Finn se murió por comer sano. O eso creía ella. Su obsesión por seguir una dieta saludable la llevó a excluir de su menú cualquier producto con conservantes, frutas y verduras no orgánicas, todo tipo de carnes, grasas y también aquellos alimentos preparados de formas que considerara incorrectas. La restricción fue tal que prácticamente se quedó sin comida para elegir. Los médicos le diagnosticaron anorexia, pero ella no se sintió identificada. No tenía miedo de engordar, ni le interesaba estar flaca. Sólo quería comer "sano", sentirse "pura", y gozar de los beneficios que, pensaba, eso le traería a su cuerpo y a su mente. Así que no se ajustó al tratamiento y continuó con un estricto régimen autoimpuesto. En 2003, falleció de un paro cardíaco por inanición.

En su calidad de paradoja y colmo absoluto, el caso de Finn ilustra como ningún otro la manía madre del siglo que corre. En un universo elaborado a partir de productos light, de dietas efímeras y milagrosas, de conteo continuo de calorías y de menús vegetarianos y macrobióticos, alimentarse pasó de ser la función más simple y primaria del hombre a convertirse en la base de un listado de patologías sin fin. De una fuente de placer a un motivo de angustia.

Si bien el manual de psiquiatría DSM IV -referente a nivel mundial para la comunidad médica- reconoce como principales trastornos alimentarios (TA) a la bulimia y la anorexia, en los últimos años distintos expertos han acuñado nuevos términos para definir variantes de esos cuadros. Así se escucha hablar de alcohorexia (TA combinado con abuso del alcohol), vigorexia (obsesión por el ejercicio físico), diabulimia (TA en pacientes diabéticos), pregorexia (TA en el embarazo), permarexia (vivir pendiente de la dieta), trastorno por atracón y ortorexia, entre otros. Este último concepto, utilizado por primera vez por el médico Steve Bratman en su libro Health Food Junkies en el 2000, configuró el diagnóstico final de Kate Finn, a quien Bratman de hecho había entrevistado en el marco de una investigación. La ortorexia describe la obsesión por una dieta sana. En general, las víctimas de esta manía sufren más de angustia mental que por un peligro físico, si bien la alta restricción en sus menús deriva en ausencia de nutrientes y vitaminas esenciales.


Ahora bien, ¿realmente se están configurando nuevas patologías o se trata simplemente de etiquetas de estreno para pequeñas variantes de los trastornos de siempre? Juana Poulisis es una médica argentina con un magíster en psicofarmacología que estudió sobre TA en la Universidad de Sidney, Australia. Recientemente publicó el libro Los nuevos trastornos alimentarios (Paidós, 2011), donde explica muchas de las patologías mencionadas y recoge testimonios de pacientes. Consultada por Domingo, admitió que "ciertos comportamientos existían antes", pero enfatizó que todos estos trastornos "se han incrementado exponencialmente".

En la Asociación de Lucha contra la Bulimia y la Anorexia (Aluba) uruguaya no se manejan estos nuevos términos. Según explica el psicólogo de la institución Sebastián Rodríguez Marichal, se basan en los parámetros del DSM IV, por lo que sólo se habla de bulimia y anorexia, aunque afirma que "ahora se le está dando más lugar al trastorno por atracón", una patología en la que el paciente ingiere una cantidad desmedida de comida en muy poco tiempo, como sucede en la bulimia, con la diferencia de que no incurre en "conductas compensatorias", como vómitos o ejercicio físico desenfrenado.

Rodríguez Marichal conoce los términos nuevos, pero considera que al entrar todos en la gran bolsa de patologías alimentarias, el tratamiento siempre es el mismo. "Se trata de regularizar el vínculo con la comida, con el cuerpo. El abordaje es grupal, si bien cada uno lo va trabajando según su singularidad y su historia".

El gran denominador común es la idea obsesiva, explica por su parte la psicóloga Milagros Fernández, especializada en trastornos alimentarios y docente de la Universidad Católica. La vida de estas personas "gira en torno a la comida, desde que se levantan hasta que se acuestan. Están todo el tiempo pensando en qué comer y qué no; les cuesta mucho conectarse con la realidad. En las consultas, ves que están como idos y no tienen conciencia de enfermedad. Sobre todo en las personas con anorexia; cuesta mucho llegar a ellas".

ALCOHOL Y RIESGOS. Todas estas patologías comienzan en la adolescencia y, en su gran mayoría, se dan en mujeres. En Aluba Uruguay se atienden alrededor de 40 pacientes; sólo uno es varón. Pero "no tiene un TA quien quiere sino quien puede", desliza uno de los expertos. Es que se necesitan ciertas características de personalidad para sostener estas conductas, que son distintas en bulímicos y anoréxicos. "La anorexia empieza antes, sobre los 12 o 13 años, y necesita mucha disciplina y autocontrol. La persona es más rígida, entonces puede cumplir" con la restricción de comida que se autoimpone, explica la psicóloga Fernández. Al ser tan exigentes consigo mismas, incluso es frecuente que tengan un muy buen rendimiento académico y estén como "sobreadaptadas", sin generar conflictos, lo que lleva a que los padres, más allá del bajo peso y a veces el aislamiento social, tarden en notar signos de que hay problemas. En la bulimia, en cambio, "la persona es más impulsiva e inestable; incluso lo que le pasa con la comida se traslada a otras áreas de su vida: les cuesta el compromiso, no terminan las cosas, se caracterizan por la inestabilidad, por el `todo o nada`, comen todo o no comen nada", describe.

Por eso es que la ha sorprendido la cantidad de casos en aumento de alcohorexia: de los nuevos TA, el que le resulta más llamativo y el que considera necesita un tratamiento diferencial (al resto los incluye dentro de las patologías específicas que son bulimia y anorexia). "De un tiempo a esta parte, se empezó a ver a personas que no comían y sin embargo tomaban alcohol en exceso. Es sorpresivo porque se trata de personas con terror a engordar y el alcohol está asociado a una ingesta de calorías importante. Pero las ayudaba a sentirse mejor con ellas mismas, a ser parte del grupo (los anoréxicos suelen aislarse y tienen poca vida social). Esto es un desafío para el tratamiento; si ya es difícil el abordaje de la anorexia en sí, la alcohorexia realmente necesita un encare multidisciplinario, porque la persona no siente culpa, no se siente limitada".

La primera vez que se habló de alcohorexia fue para la sección Fashion & Style de la revista de "The New York Times" en marzo de 2008. Starving themselves, cocktail in hand (Matándose de hambre, trago en mano) se titulaba el artículo en el que se describía a esta patología.

Para la médica argentina Poulisis, de los nuevos TA, la alcohorexia es uno de los más peligrosos. "El riesgo mayor es el coma alcohólico, cuadro al que se llega por altas concentraciones de alcohol en sangre. En una mujer con bajo peso que ingiere grandes cantidades de alcohol en forma rápida, los niveles de alcoholemia se eleven muy rápidamente".

Las otras dos nuevas patologías que la experta considera especialmente peligrosas son la diabulimia y la pregorexia. En el primer caso, argumenta, porque "puede generar cuadros de muerte por cetoacidosis diabética y también un deterioro físico de órganos vitales mucho más acelerado debido a la falta de control de las glicemias y la omisión de unidades de insulina".

La gravedad de la pregorexia, en tanto, es tan evidente como insólitas pueden ser las conductas de estas futuras madres (ver faldón arriba). "Comenzar un embarazo con un trastorno alimentario a cuestas no es una situación sencilla. Muchas veces el hecho de tener un bebé en la panza hace que la madre priorice la salud del hijo más que su obsesión por continuar delgada. Pero, en algunos casos, la enfermedad se exacerba, poniendo en riesgo al bebé y a su madre", asevera Poulisis.

Este es, de hecho, el nuevo TA que más impresiona a la experta argentina. "Es muy difícil hacerle entender a una embarazada con un trastorno alimentario la necesidad de dejar de pensar en el aumento de peso más que en la salud de su hijo", por increíble que suene. Asimismo, relata, es frecuente -y atemorizante- ver a mujeres con patologías alimentarias que tienen hijos chicos y observar que no comparten la misma comida, y que los niños comienzan con comentarios como: `Estoy gordo` o `Tengo panza`".

ESPEJITO, ESPEJITO. En 2010, el reality estadounidense American Next Top Model, que en Uruguay se puede ver por la señal para abonados de televisión cable Sony, tuvo como ganadora a Ann Ward, una joven de entonces 19 años que mide 1,88 y pesa 45 kilos; es decir, tiene un Índice de Masa Corporal de 12,73, cuando el IMC saludable, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es de 18,5 a 25. Incluso, de acuerdo a estándares médicos, esta modelo sufriría un grave estado de desnutrición. La imagen de un hombre rodeando su cintura solo con sus manos circuló por todo el mundo, generado enorme polémica porque un concurso televisivo premiaba a una joven con medidas imposibles y claros signos de anorexia. Al final, debido a las críticas, le quitaron el título de ganadora. "Pero la rotación de esa imagen queda instalada en el imaginario colectivo", apunta Poulisis en su libro Los nuevos trastornos alimentarios.

La experta argentina opina que los medios de comunicación ayudan al desarrollo de un TA. El permanente culto a la imagen como valor casi excluyente genera "una severa disminución en la autoestima", asegura. En ese sentido, Argentina es "el caldo de cultivo perfecto" para el desarrollo de un TA, opina en tanto la psicóloga uruguaya Fernández, quien estudió en la Universidad de Buenos Aires. Eso, sumado al gran volumen de población, hace más fácil encontrar todas las nuevas variantes de trastornos alimentarios en ese país.

En las patologías de este tipo no se habla de cura, sino de recuperación. "El paciente debe aprender a lidiar con eso, pero tiene esa tendencia durante toda la vida. A veces se les da el alta y por un conflicto o episodio de estrés les resurge toda la sintomatología", explica la terapeuta.

Lo más difícil en todos los casos es que la persona adhiera al tratamiento; muchos lo abandonan en la mitad. "La primera etapa es `apagar el fuego`: que la persona deje de vomitar, que suba de peso, que mejore los hábitos; en el fondo, que disminuya la idea obsesiva. Una vez que eso está, hay que trabajar con el significado del síntoma, ver qué hay atrás de eso. Sucede que ahí es cuando muchos dejan el tratamiento, porque se empiezan a sentir mejor. Y es una lástima. La OMS plantea que un tratamiento para adicciones debe durar entre cuatro y cinco años, si bien al final es sólo un seguimiento". Lo positivo, destaca Fernández, es que hoy, gracias al caudal de información que se maneja al respecto, muchas consultas llegan "a tiempo", cuando todavía no se configuró un trastorno específico. Antes, siempre se trataba de consultas tardías.

La médica Poulisis coincide en la importancia de esto. "Cuanto más avanzado en el tiempo se encuentra el trastorno, menos posibilidades hay de salirse".
Excesos, vergüenza y culpas

Alcohorexia. También llamada drunkorexia (por drunk,"tomar" en inglés), es la combinación de bulimia o anorexia con abuso de alcohol. Se da sobre todo en mujeres jóvenes que beben en exceso y creen compensar esa alta ingesta de calorías suprimiendo o restringiendo las comidas.

Vigorexia. Obsesión por definir el cuerpo y realzar los músculos a través del ejercicio físico. Es la única patología alimentaria en la que los pacientes son hombres en su mayoría. Se la conoce también como Dismorfia Muscular; recientemente descrito como una subcategoría de los Trastornos Dismórficos Corporales que a su vez es una subcategoría del Trastorno Obsesivo Compulsivo, en el manual de psiquiatría DSM IV.

Pregorexia. Combinación del embarazo con un trastorno alimentario (ver faldón).

Diabulimia. Trastornos alimentarios en pacientes diabéticos. Entre otras cosas, dejan de inyectarse insulina para bajar de peso.

Ortorexia. Preocupación patológica por una dieta sana. Se restringen tanto los alimentos en busca de "lo mejor" que se suprimen nutrientes necesarios y, paradójicamente, se perjudica la salud.

Trastorno por atracón. Es el de mayor frecuencia. Al tiempo que siguen dietas restrictivas experimentan compulsión por comer grandes cantidades de alimentos hipercalóricos en cortos períodos de tiempo. Cuando el episodio compulsivo termina, aparece la culpa, vergüenza y odio a sí mismos. En general no incurren en conductas compensatorias (vómitos, ejercicio, etc.).

miércoles, 4 de enero de 2012

Resemantizaciones de viejas palabras.

Nueva era, nuevos conceptos

 Juan J. Paz y Miño Cepeda


América Latina está marcando una época inédita de transformaciones. En varios países de la región se viven procesos revolucionarios, diferentes a los del pasado, pues se desarrollan en el marco de la democracia representativa.
Los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela asumen, además, la construcción de un nuevo socialismo.
Esta época de transiciones provoca una serie de contradicciones, reacciones y definiciones, que van desde la derecha hasta la izquierda. Y en estas condiciones, la propia teoría política tradicional ha entrado en crisis. Los liderazgos personales en los países de transición revolucionaria, como ocurre en Bolivia, Ecuador y Venezuela, son cuestionados desde diversos frentes de lucha ideológica. Hay quienes colocan a sus gobernantes al mismo nivel de cualquier dictador latinoamericano del pasado, e incluso no faltan los calificativos de “autoritarismo” y hasta “fascismo ”. Las acciones de gobierno son consideradas “populistas ”, incluyendo la conducción económica.
En última instancia, viejos conceptos de la teoría política continúan aplicándose. Y el resultado de ello apunta a subvalorar los cambios que ocurren en América Latina, a denigrar a los gobernantes que lideran sus transformaciones y a menospreciar la participación directa y la movilización populares, incluso descalificándolas como “democracia plebiscitaria”.
La relación entre democracia, revolución y liderazgo político debiera sujetarse a nuevas perspectivas de análisis, porque la manipulación de viejos conceptos es un atributo de las derechas para combatir la era de los cambios en América Latina. Términos como populismo, revolución, democracia o liderazgo personal merecen ser confrontados con los procesos históricos contemporáneos, que no se ajustan a los esquemas del pasado, sino que exigen nuevos conceptos para entenderlos.
Aportes significativos al tema se dieron en el marco del VI Foro Internacional de Filosofía realizado recientemente en Venezuela. Uno de ellos fue el de Enrique Dussel, reconocido filósofo latinoamericanista, quien cuestiona, entre otros asuntos, la incapacidad de la izquierda para comprender que el liderazgo político actual en países como Bolivia, Ecuador y Venezuela no se contrapone a la democracia participativa, sino que es una función complementaria a ella. Para Dussel, se trata de liderazgos investidos por el pueblo para un orden nuevo, que incluso se presentan como necesarios en un período de transición.

Sexting, Bunga-Bunga, indignados; Las palabras que marcaron el 2011

Sexting, Bunga-Bunga, indignados; Las palabras que marcaron el 2011

Dinamismo léxico.


Palabras malsonantes; más sobre la herencia greco-latina

Por Paco Fernández, Director del SIL (Servicio de Información e Investigación sobre la Lengua) UNSa.

martes 03 de enero de 2012 Opinión



Es destacable cómo cambia el sentido de algunas palabras dando lugar a otras, sobre todo cuando constituye frases.

La evolución se dio a lo largo de un tiempo indeterminado, no solo en el castellano, sino también en otros idiomas.

Una asidua lectora me pidió que escribiera sobre las llamadas “malas palabras”. Con gusto lo hubiera hecho si no fuera porque el 8 de febrero pasado dediqué al tema el artículo completo, basándome en la autoridad del recordado humorista, el Negro Fontanarrosa. Por ello la invito a consultar la página 15 de El Tribuno, de esa fecha. De todos modos, al tratarse de una fiel seguidora de estas líneas, el amigo Yerba y yo le dedicamos (mas también a todos los lectores) el dibujo de hoy, relacionado con el tema que a ella le interesa. Hoy continuaré con otras consideraciones sobre los orígenes de las palabras, comenzadas en el artículo anterior. Por ello ilustraré, con otros ejemplos, respecto del significado y procedencia de algunas voces provenientes de las lenguas clásicas.

Pimiento y pigmento

Tomando el diccionario al azar, encuentro el término “pimiento”, una de las sustancias que se encarga de sazonar nuestras comidas. Procede del latín “pigmentum” cuyos significados son: “color para la pintura; afeite; jugo de yerbas con que se componen colores; ornato o adorno”, pero, asimismo, “color, engaño, fraude”. Ha llegado a nuestra lengua por dos vías: la culta (procedente del latín culto), que nos ha provisto la opción “pigmento”. Esta forma pasó al castellano casi sin cambio alguno: solo castellanizó la terminación “um” en “o”. Por su parte, por la vía popular, tal como se caracteriza la evolución en esta vía de transmisión de palabras, hubo una mutación mayor, aunque en este caso bastante sencilla, puesto que perdió la “g” (la cual, en una pronunciación espontánea, se suaviza o hasta desaparece) y luego la “e” se convirtió en el diptongo “ie”. Al decir del DRAE, la voz latina apunta a una “materia colorante que se usa en la pintura”, concordando con el sentido del étimo latino. De ella derivan “pigmentación”, “pigmentar” y otras. Pero también, “pimentón”, “pimentero”, “pimentonero” y “pimienta”, lo que muestra que ambas raíces, tanto la popular como la culta, han generado derivaciones. “Pimentón” hace referencia al polvo que se obtiene moliendo pimientos encarnados secos. “Pimentero” es la planta que produce la pimienta. “Pimentonero” es el vendedor de pimentón; también, un pájaro de Castilla que, seguramente, se alimenta del fruto. Es destacable cómo se desplaza el sentido de algunas de estas palabras, dando lugar a otras, sobre todo cuando constituye frases: “me importa un comino”, “me importa un pimiento”; o bien, “no vale un comino”, refiriéndose a algo que carece de valor. En Cuba, el adjetivo “pimientoso” significa divertido o alegre. “Comer pimienta” se refiere a enojarse o picarse. “Ser alguien como una pimienta” se relaciona con que la persona es muy viva, emprendedora y sagaz. Es importante destacar que estos y otros sentidos, que pueden encontrarse en el habla y en la escritura, están ligados, al menos de algún modo, a los significados de la palabra latina. Por ejemplo, en latín clásico, para definir a alguien muy adornado y arreglado, se decía “pigmentatus”, lo cual correspondería a nuestra forma dialectal popular “pintarrajeado”.

Oreja y auricular

Ambas son palabras nacidas de otra latina que, como dije más arriba, ha llegado a nuestra lengua por doble vía: culta y popular. La que tenían los latinos para designar el aparato exterior humano que sirve para escuchar era “auris” y, para el oído, “áuditus” (que en el latín vulgar se convirtió en “audítus”, cambiando el acento). Pero veamos cómo pasó al español la primera. El diminutivo del latín culto “auris” era “aurícula” y “orícula”, de la cual se generó la nuestra. En efecto, en el latín vulgar se eligió el diminutivo latino para designarla normalmente y, por otra parte, tuvieron que inventar otra para el diminutivo. Testimonio de ello es “orejita”, derivado de una forma diminutiva desconocida, del latín vulgar. Entonces, la gente común hizo evolucionar el vocablo “orícula” convirtiendo esta palabra en “oricla”, luego en “orecla”, finalizando en la que hoy usamos. Esta evolución se dio a lo largo de un tiempo indeterminado, no solo en el castellano, sino también en otros idiomas romances. En el francés terminó como “oreille”; en italiano, como “orecchia”; en catalán, como “orella” y en portugués, como “ouvido”, partiendo, en este caso, de “audítus” y no de “aurícula”. Sin embargo, paralelamente palabras cultas tuvieron su procedencia de las latinas cultas “auris” y “aurícula”, como “auricular”. A su vez, “audítus”, popularmente produjo “oído”, pero por la vía culta aparecieron, “audición”, “auditor”, “auditar”, “auditoría”, “auditivo”, “auditórium” o “auditorio”, “audiencia”, “audible”, “audibilidad”; como también las compuestas “audífono”, “audiometría”, “audiovisual”, “audiofrecuencia”, “audiograma”, “audiofrecuencia”, “audiometría”, y otras.

Oro y aureola

Por fin, para redondear estos ejemplos e ilustrar un poco más sobre el procedimiento de provisión verbal de parte del latín a nuestra lengua, tenemos “aurum”, cuyo significado es “oro” (por lo general, las terminaciones latinas en “au” fueron al castellano en “o”); prácticamente esta palabra es la única que provino por la vía popular. En cambio, por la vía culta se contabilizan varias: “áureo”, “aurífero”, “áurico” y “aureola”. Es preciso aclarar que esta última proviene de la latina “auréola”, que significa “dorada”, pero, también, que deriva originalmente de “aurum” y, de esta, “áureus”, adjetivo que quiere decir “de oro, parecido al oro, adornado de oro, de color de oro, hermoso, excelente, exquisito, de la edad de oro, puro”. Otra palabra derivada de “auris” es el adjetivo poético “aurívoro”. Literalmente significa el que devora el oro, pero, en realidad, es el codicioso por el oro. Asimismo, designaba a una moneda de oro de la época del Imperio Romano, aunque también lo hizo en nuestra Era, desde la órbita del latín vulgar.

De esta manera, podemos comprobar, aunque sea con un par de ejemplos sucintamente, uno de los tantos procedimientos lingísticos de los que se valió la lengua en el proceso de transformación, al menos en el aspecto léxico o del vocabulario, con el cual se generaron nuevas palabras en el idioma naciente, permitiendo que realizara el gran cambio hacia un naciente idioma.
 

¿POLITICAMENTE CORRECTO'

España / Análisis
¿Violencia de género o doméstica?
Si la inquisición de lo políticamente correcto sigue su ritmo actual, llegará un momento en que se nos prohibirá mencionar la palabra aborto
MANUEL CASADO VELARDE
Día 29/12/2011

Un nuevo y doloroso caso de asesinato de una mujer a manos de su pareja, un varón de 71 años, con el correspondiente comunicado del Ministerio de Sanidad e Igualdad, ha puesto sobre el tapete el debate sobre el nombre que debe darse a estos crímenes: violencia machista, violencia sexista, violencia de género, violencia doméstica o en el entorno familiar, violencia sobre la mujer, etc. Se comprueba una vez más que las palabras no son algo indiferente: las palabras importan. Y mucho.

Cuando el año 2004 se discutía lo que luego sería la Ley orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de protección integral contra la violencia de género (BOE 29.12.2004), la Real Academia Española, tan poco dada a terciar en polémicas, se pronunció, por razones estrictamente idiomáticas, en contra de la expresión violencia de género, proponiendo sustituirla por violencia doméstica o por razón de sexo. En efecto, el novedoso empleo de la palabra género, calcado del inglés, contravenía los usos lingüísticos del español. La Academia apelaba a la corrección idiomática, al uso común que hace la gente de la lengua: la palabra género, como todo el mundo sabe, hace referencia al género gramatical, o sea, al masculino y femenino. Pero he aquí que tropezaba con otro tipo de «corrección», al parecer más poderoso: la corrección política, la nueva ortodoxia que dicta lo que es políticamente correcto. Y los anatemas de los guardianes de la nueva ortodoxia no se han hecho esperar, empezando por la anterior ministra del ramo, Leyre Pajín, que ha instado a Ana Mato a que deje de decir «violencia en el entorno familiar» y emplee «violencia de género», como manda la ley.

Se comprueba que el debate, que parecía concluido con la publicación de la ley, no se cerró en firme. Y es que el término «género» es deudor de una determinada ideología. Y es en el marco de ese sistema ideológico donde adquiere su significado. Es sabido que, en ese sistema, la palabra género ha dejado de significar lo que significaba en español (y antes también en inglés gender), es decir, género gramatical, para pasar a designar un constructo cultural desvinculado del sexo, esto es, de lo bio-psicológico, nuevo campo donde se libran ahora las batallas dialécticas de opresores y oprimidos, de desigualdad y dominio.

A los efectos que pretende la citada ideología, la elección de la palabra género no puede ser más acertada, pues designa algo que se pretende que sea solo cultural, convencional, arbitrario incluso: decimos, por ejemplo, que mano tiene género femenino, que pie es masculino, que rana (para referirnos a ambos sexos) es femenino y que sapo (también para los dos sexos) es masculino, etc. Lo cual viene a concordar con el núcleo del sistema ideológico, que afirma que la identidad de género (léase sexual) de las personas es algo cultural, independiente de la biología o de la psicología. Con palabras de Simone de Beauvoir: «La mujer no nace; se hace». Se puede ser hombre con cuerpo femenino, y al revés, según Judi Butler, una representante del feminismo radical. Si ser hombre o mujer se considera algo meramente cultural, emancipado de la biología, el término género (que tiene, como digo, carácter cultural) es preferible a sexo.

El nuevo concepto ha hecho fortuna en el lenguaje políticamente correcto de amplios círculos intelectuales de Occidente. Se cree que, con la corrección política, se erradicarán las actitudes que se consideran nocivas, por el simple hecho de reemplazar palabras de uso corriente con neologismos de nuevo cuño. Esta corriente de lo políticamente correcto presupone la idea de que, si cambiamos el lenguaje que algunas minorías consideran discriminatorio, cambiará la realidad. «Cambiemos las palabras, y cambiarán las cosas pasaría a ser el lema filosófico-político de muchos que, hasta no hace tanto, seguían la convicción de que, revolucionando la estructura económica, se modificaría en consecuencia el arte, el derecho, la mentalidad de la gente, en suma, la «superestructura». De esta nueva conciencia, o concienciación, se seguiría la corrección de la realidad» (J. A. Martínez).

Por otra parte, el método de la corrección política, como ha escrito con agudeza el catedrático de la Universidad de Oviedo J. A. Martínez, consiste en sustituir términos de la lengua común «por denominaciones de nuevo cuño, inéditas, ideadas en los gabinetes del lenguaje políticamente correcto».

Si la inquisición de lo políticamente correcto sigue su ritmo actual, llegará un momento, que no parece ya lejano, en que se nos prohibirá mencionar la palabra aborto, pues la ley lo que regula es la interrupción voluntaria del embarazo (Ley orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo) o eutanasia (Andalucía cuenta ya con su Ley 2/2010, llamada «de muerte digna»), por poner solo dos ejemplos, relativos al comienzo y final de la vida humana.

MANUEL CASADO ES CATEDRÁTICO DE LENGUA ESPAÑOLA EN LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA