martes, 12 de julio de 2011

Palabras y palabros
Honduras, 12.07.11 - Cándido Alvarado Muñoz : hr2cmaSPAMFILTER@gmail.com

La insistencia del uso de cualquier forma lingüística de repente se enclaustra en la conversación diaria, origina neologismos y así se convierten en palabra plenas; lo mismo, hay significantes que coexisten con diferentes significados y otros que resultan seudosinónimos.
Por ejemplo, han desaparecido los verbos tener, reunir, celebrar, haber, para darle lugar a “sostener”, una pieza con sus significados propios que no siempre comparte con otros. Es aceptable decir que “el Presidente sostuvo una reunión con los diputados”; aunque lo más directo es que “el Presidente se reunió con los diputados”. Pero el colmo es expresar que “El gobernante sostuvo un almuerzo en la reunión de la OEA celebrada en El Salvador”, tal como apareció en una revista muy famosa de Tegucigalpa. Ya se imaginará el lector que el Ejecutivo sostenga toda aquella comida y de pronto se canse y tire todos los platos porque los asistentes están desesperados.
El primer concepto de “sostener” es sustentar, mantener firme algo. Considerando esa idea aparecen otras acepciones: sustentar o defender una proposición, ejemplo “Juan sostuvo lo que dijo”. Dar a alguien lo necesario para su manutención: “Apenas le ajusta el dinero para sostener a sus hijos”. Luego, el Presidente lo que habría hecho fue participar en un almuerzo en la reunión de la OEA en El Salvador.
Decir que “El avión voló rumbo a Nicaragua” no necesariamente significa que esa aeronave va para aquel país; aunque sea posible que lleve esa dirección. La primera definición de rumbo es “dirección considerada o trazada en el plano del horizonte, y principalmente cualquiera de las comprendidas en la rosa náutica”.
El problema es que tal vez por hacer más ameno el mensaje, ahora se está abusando de ese sustantivo, como en el ejemplo que apareció hace unos días en un medio periodístico: “La funcionaria ayer viajó rumbo a los Estados Unidos para asistir a un curso invitada por el Gobierno de EUA”. Está claro que iba para ese país, pero habría sido más simple y directo que “La funcionaria ayer viajó a los Estados Unidos para asistir a un curso invitada por el Gobierno de EUA”.
Es inexplicable por qué nos proponemos a repellar tanto el idioma cuando no es necesario. Nos inventamos palabras sin necesidad, o les aumentamos sílabas acaso por hacer menos pesadas las expresiones.
Los “filólogos y lexicólogos” de la Economía ya le hay hecho un tremendo daño a la lengua con el tal “aperturar” en vez del correcto “abrir”; no suficiente con tal felonía al castellano, ahora están anunciando proyectos de “bancarización”.
Es indudable que el receptor identifica esa sandez con bancos y reconoce que eso es innecesario, que no es más que un burdo invento de los economistas, pues ya existe el adjetivo “bancario” además de las expresiones “transacciones, trámites, proyectos, planes bancarios”, si se sabe que hay proyectos bancarios, financieros, bursátiles.
Alguien que posee un mínimo de cultura lingüística se opondrá a esas absurdas modificaciones que lo único que hacen es destruir la lengua y hacer perder la identidad de sus usuarios.
FUENTE: La prensa.hn http://www.laprensa.hn/Ediciones/2011/06/16/Opinion/Palabras-y-palabros

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