domingo, 15 de enero de 2012

Un 'trivote' en bikini.
 Llamar 'trivote' a la combinación de tres mediocampistas es un engendro
Artículos | 09/01/2012 - 00:00h
Magí Camps
Barcelona A un maestro que tuve en la EGB le gustaba contar una especie de chiste sobre los bikinis, porque consideraba que cada vez eran más diminutos. "Con la nueva moda, las chicas ya no llevarán bikini; ahora llevarán trikini: gorra, gafas y chancletas". La broma, atrevida para los oídos de unos alumnos de colegio religioso, reflejaba dos cosas: por una parte, que el hombre no se podía privar de adaptar para el público infantil las bromas machistas de los adultos; y por la otra, que el maestro no conocía la etimología de la palabra.

Bikini es el nombre de un atolón de las Islas Marshall, Estado insular de la Micronesia. El nombre del atolón, que se hizo famoso por las pruebas nucleares, quiere decir, en la lengua autóctona, "superficie de cocos". Esta lengua no tiene influencia grecolatina, es decir: bi- no es ningún prefijo que quiera decir dos. Pasar del bikini, pensando que hace referencia a dos piezas, al trikini es, pues, un engendro, porque tri- sí quiere decir tres, pero ese bi- no quiere decir dos.

La maleabilidad del inglés –que rompe palabras por delante, por detrás o por el medio y las sueldan a placer– ha hecho temblar la morfología del castellano pariendo nuevas palabras que contravienen todas las leyes. A las voces que hacen de raíz se pueden añadir prefijos y sufijos, como sucede con bifocal (dos focos) o con bicéfalo (dos cabezas). Por tanto, si la palabra que empleamos para el bañador de dos piezas queremos marcarla con un prefijo numérico, habría que decir bibikini. Y cuando el maestro contaba el chiste, debería haber dicho tribikini. Del mismo modo, un hombre con un bigote partido en tres no luce un trigote sino un tribigote, y si al bebé le dan un biberón bien cargado –de triple ración, pongamos por caso–, no será un triberón, sino un tribiberón.

Por ello, cuando empezó a popularizarse el trivote futbolístico, el lingüista Àlex Fernàndez puso el grito en el cielo: "La sílaba pi de pivote no hace referencia a ningún número –aun menos al número pi–; por tanto, trivote –tres mediocampistas defensivos– es una aberración morfológica". Y lleva razón. Pero ya ha quedado dicho que la maleabilidad del inglés ha calado y no se detiene. El esquema futbolístico de tres mediocampistas es un triple pivote (igual que se habla de doble pivote cuando son dos) o, como mucho, tripivote, porque un trivote no es otra cosa que tres votos (como si se votara en tres urnas o se hicieran tres promesas).

Pero seguramente ya es tarde, como pasó con la presecuela, que se inventó como precuela y ha triunfado. Palabras castellanas con ADN inglés.

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